domingo, 1 de diciembre de 2013

EL POR QUÉ DE ESTE BLOG


     A fecha de hoy ya han transcurrido 74 años desde que oficialmente se diera por concluida la Guerra Civil Española. Era un 1 de abril de 1939. Después de casi 40 años de Dictadura y otros tantos de Democracia, finalizando el 2013, todavía es amplio el camino que nos queda por recorrer, para conocer, básicamente, de manera más o menos exhaustiva, qué sucedió, cómo y por qué. 

     Muchas han sido, aparte de documentales y películas, las investigaciones, trabajos y publicaciones de diferentes tipologías que sobre este periodo han ido saliendo a la luz. Por lo que se refiere a los trabajos de investigación, éstos se han centrado sobre todo en el marco nacional y regional. Sin embargo, será en el ámbito local, concretamente en nuestro pueblo, donde podemos constatar de manera más llamativa, el desconocimiento que se tiene sobre este traumático a la vez que interesante episodio de nuestra historia más reciente. 

     Algunos se preguntarán por qué incluir el periodo de 1931 a 1936, el de la Segunda República. La respuesta se hace evidente: no podemos entender la sublevación militar y el estadillo de la guerra si no conocemos sus antecedentes más directos. Si bien es cierto que en 1936 confluyen una gran cantidad de problemas socio-económicos y políticos de índole estructural, es decir, heredados a lo largo de los tiempos (sobre todo del siglo XIX), aquí nos remitiremos a la problemática más visible y concreta que se manifiesta con virulencia progresiva gracias al marco de libertades y democracia que ofrece el régimen republicano de los años 30. Sin ánimo de idealizar lo que fue la Segunda República Española, intentaremos analizar sus virtudes, aunque también sus errores. 

     A pesar de las lagunas existentes, el conocimiento que de la II República y la Guerra Civil Española tenemos en la provincia de Albacete desde los años noventa comienza a ser importante. La labor que el Instituto de Estudios Albacetenses viene realizando en este sentido ha sido decisiva en la multiplicación de publicaciones científicas de gran calidad relacionadas con este periodo. Actualmente disponemos de una gran cantidad de trabajos publicados, de mayor o menor extensión, de tipo monográfico, temático, local, etc. realizados por historiadores, profesionales y eruditos interesados en la vida e historia locales, bastante completa y fundamental a la hora de realizar una primera aproximación e incluso a la hora de profundizar en esta materia. 

     Pero como decía anteriormente, también es grande el desconocimiento existente en nuestro pueblo y ardua la tarea de la investigación histórica. Lo que "sabemos" sobre este periodo en el municipio de La Roda, uno de los enclaves más importantes en la provincia de Albacete, es prácticamente nulo. De esta manera, y a pesar de las referencias que en otros trabajos de la provincia podamos encontrar con respecto a lo que sucedió en esta población, podríamos hablar de un desconocimiento total. No obstante la documentación y los testimonios existentes, pocos han sido los artículos publicados, y menos aún, trabajos de investigación, con respecto a la II República y la Guerra Civil en La Roda. (Las siguientes entradas harán referencia precisamente a la publicación de diversos artículos previos a la aparición de este blog). 

     La ausencia de estudios en nuestro pueblo, contrasta con la existencia de investigaciones y monografías centradas en otros municipios de la provincia, como por ejemplo Almansa, Hellín o Yeste. Para tener una visión más completa de la provincia de Albacete durante este periodo es necesario extender la investigación a otros enclaves fundamentales como sean La Roda. Y no solo por su importancia geográfica o demográfica, sino también porque La Roda aportaría, además de una visión de conjunto más completa, nuevos y/o diferentes paradigmas debido sobre todo a su carácter conservador desde un punto de vista político, a pesar de tratarse de un núcleo poblacional que podemos considerar urbano en esta época con más de 10.000 habitantes según el censo de población de 1930. Efectivamente se trataba ya de un importante núcleo urbano aunque eminentemente agrario, con predominio del latifundio y políticamente conservador, controlado, junto a toda la comarca de la Mancha del Noroeste, por las redes caciquiles de los Jiménez de Córdoba y de Pedro Acacio Sandoval. 

     La Roda actualmente cuenta con más de 16.000 habitantes, siendo el quinto municipio más poblado de la provincia detrás de Albacete capital, Hellín, Villarrobledo y Almansa. Además de ser uno de los centros urbanos más importantes de la provincia desde un punto de vista demográfico, La Roda siempre ha sido un punto estratégico destacado en la comunicación entre el centro y el levante peninsular. Este municipio también es el Partido Judicial nº 5 de la provincia de Albacete. Hoy en día, La Roda es una dinámica población, todavía de tradición agrícola, aunque su actividad económica ha pasado en pocos años a centrarse en el sector industrial y de servicios. 

     Considero que no es de extrañar que sea el ámbito de lo local, el espacio donde se desarrollan las relaciones más directas entre vecinos, el ámbito en el que todos nos conocemos, sea el lugar que más obstáculos, suspicacias e incluso enemistades, genere a un investigador a la hora de abordar especialmente la Guerra Civil. Aunque no me extenderé en la consideración de las razones de esta problemática, no está de más señalar que independientemente del punto de vista que se adopte al abordar este periodo, se trata de un controvertido tema de la historiografía española todavía en la actualidad. Por otra parte, aún a riesgo de no querer simplificar un fenómeno tan complejo como sea éste, para unos, los supervivientes de la contienda y sus descendientes más directos, independientemente de ideologías, las heridas todavía están abiertas; para otros, sobre todo por lo que respecta a las nuevas generaciones, los nietos de los que sufrieron la guerra o la represión posterior, ya ha pasado tiempo suficiente como para poder hablar e investigar abiertamente sobre lo que sucedió. 

     Desde un punto de vista político, bien sea desde el mundo de la política profesional, bien sea desde el sentir general de la población, observo todavía la existencia de visiones antagónicas e irreconciliables, a pesar del tiempo transcurrido. Incluso desde la perspectiva institucional, y a pesar de la existencia de una Ley de Memoria Histórica, aún intuyo la presencia de trabas a la hora de abordar profesionalmente la Guerra Civil Española desde un marco integral, no parcial como se había venido haciendo tradicionalmente. Es más, parece ser que la promulgación de esta Ley en diciembre de 2007 viene a ratificar la necesidad de suplir las múltiples deficiencias con las que tropieza un amplio sector de la ciudadanía española en términos de justicia social y memoria histórica. Recientemente, el Comité de Naciones Unidas ha manifestado su inquietud por el escaso alcance de esta ley, instándole al gobierno español a que la cumpla y colabore en las tareas de localización e identificación de las víctimas del Franquismo pues "la búsqueda de las personas que han sido sometidas a desaparición forzada y el esclarecimiento de su suerte son obligaciones del Estado". 

     Este trabajo evidentemente, aparte de sacar a la luz una serie de hechos y de establecer conexiones entre ellos, no pretende bajo ningún concepto culminar ensalzando hazañas y figuras, ni de unos ni de otros. Sin embargo, partiendo del hecho de que la historia la escriben los vencedores, considero que ya va llegando el momento, no de sustituir un relato por otro, sino de añadir esa otra parte de la historia de los que perdieron, de aquella otra realidad que quedó oculta y soterrada. Añadirla al conjunto de las aportaciones existentes sobre la materia, y contribuir, de esta manera también, a desmitificar determinados hechos construidos por los ideólogos e historiadores del Franquismo. 

     En este sentido, me gustaría transcribir una pequeña porción de texto escrito por Manuel Requena para el prólogo del libro titulado “De la República, la Guerra, la Represión, la Resistencia…” de Ezequiel San José. Dice así: “Se ha producido un destacado proceso de realización de investigaciones sobre temas considerados “malditos”, pues descubren verdades ocultas pero que son “voz populi” entre la población anciana que vivió los hechos y que nunca han hablado de lo innombrable, pues se encargó el franquismo de introducir este miedo que aún permanece en algunas familias. Ha llegado el momento en que se ha de hablar sin miedo y con respeto hacia todos”. 

     Finalmente, añadiré que además de estar interesada en la investigación de la II República y la Guerra Civil en La Roda desde un punto de vista personal e histórico, también lo estoy desde una perspectiva social. Quiero decir con ello que, aparte de lo expuesto en el párrafo anterior, quisiera en último término, evitar que se pierda en el olvido la memoria de aquellas personas a quienes la guerra o posteriormente el régimen vencedor, arrebató la vida, postergando a los que no murieron al miedo y al silencio, como represalia por haber defendido otros ideales.

6 comentarios:

  1. Muy bien, Carmen! Me parece una gran idea que hayas inaugurado este blog.
    Es muy importante que haya gente que, como tú, esté luchando tanto por exigir justicia y por sacar a la luz tanto dolor que aun permanece oculto.
    Te seguiré

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  2. Por fin alguien tiene el pundonor necesario para contar lo que nunca se ha contado sin tapujos ni cortapisas.

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  3. Pues si, ya va siendo hora de que los rodeños conozcamos, de una manera integral y no parcial -como bien dices-, qué pasó en "aquellos años" de República y guerra civil. Hechos históricos de los que solo conocemos lo que nos han contado, de una manera sesgada y muy parcial, algunos pseudohistoriadores locales. Hechos que nos han hurtado a varias generaciones, pues,al parecer, la historia de La Roda comienza en abril del 39. Gracias Carmen por tu valentía, por tu generoso y altruista trabajo, estoy segura de que nos ilustrarás con hechos ciertos y verdaderos. Aprovecho para indicar que, tras la muerte del dictador, y más de 30 años de democracia...? todavía quedan miles de desaparecidos por cunetas y en fosas comunes, una de ellas en La Roda. Reitero las gracias, Carmen. Te seguiré

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  4. Miguel Clemente "El Clemen"5 de diciembre de 2013, 21:18

    No quiero ser repetitivo, solo añadir que los que consideramos que la palabra – y no el silencio – es esencial para sanar las heridas de las guerras nos sentimos orgullosos de contemplar tu proyecto hecho realidad. Tu valentía se merece todo mi apoyo. ¡Enhorabuena, Carmen!

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  5. Estupendo blog ! al fin una imagen de La Roda que parecia no existir,me alegra mucho poder conocer de hechos y acontecimientos de los que no se podia leer en ningun sitio, felicitaciones !!la seguiré Gracias,desde Francia pero con raices lejanas en La Roda Ana

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  6. Muchísimas gracias a todos por vuestro apoyo y por los ánimos que me brindáis. Un abrazo

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