martes, 29 de abril de 2014

El Registro de la propiedad expropiable y el Censo de campesinos en La Roda

      Los documentos de que disponemos en La Roda para realizar una aproximación a lo que hubiera sido la Reforma agraria en este término municipal son escasos. La pérdida y/o dispersión de los mismos se debe fundamentalmente al contexto de guerra y sobre todo al uso que de ellos hizo el Servicio de Recuperación Agrícola una vez finalizada la guerra. No obstante, disponemos del Registro de la Propiedad Expropiable del Partido de La Roda (realizado entre marzo y julio de 1933), un Censo de Campesinos (sin fecha, suponemos que realizado entre 1932 y 1933) y una relación de las fincas intervenidas con posterioridad a julio de 1936. Esta documentación se encuentra actualmente repartida entre los archivos centrales del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, ubicados en Madrid y San Fernando de Henares.
      La idea de una reforma agraria típica del pensamiento ilustrado y liberal, se aplicó a lo largo del siglo XIX a través de las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz. La primera supuso una mayor concentración de la propiedad, como hemos visto, en manos de la nueva burguesía terrateniente. La segunda principalmente supuso la pérdida de numerosas tierras comunales de aprovechamiento vecinal por parte de los vecinos. En el siglo XX, la agricultura española sobre todo en las zonas de latifundio se caracterizará básicamente por una desequilibrada estructura de la propiedad, por el atraso técnico, bajos rendimientos y por una mano de obra abundante y barata. 
     De esta manera, tanto la Reforma Agraria como los decretos que la anteceden fueron el proyecto más ambicioso de la II República. La Ley de Bases para la Reforma Agraria era publicada en la Gaceta de Madrid el 21 de septiembre de 1932. En su primera fase, la que va desde su publicación hasta 1934, la ley contó con posturas encontradas entre republicanos y socialistas, imponiéndose la expropiación con indemnización frente a la incautación. Las tierras objeto de expropiación serían las de origen señorial jurisdiccional, las deficientemente cultivadas y las arrendadas sistemáticamente con un valor catastral superior a 1.000 pesetas (en concepto de renta anual). Las comunidades campesinas elegirían la forma de explotación, individual o colectiva. El Instituto de Reforma Agraria (IRA) se encargaría de la gestión técnica y burocrática del proceso, aunque contando con un reducido presupuesto sobre todo para hacer frente a las indemnizaciones.
     Siguiendo el modelo de análisis que Cayetano Espejo aplica en su trabajo sobre El registro de la propiedad expropiable en la provincia de Albacete, la base 7ª de la Ley para la Reforma Agraria establecía que una vez constituido el Instituto de Reforma Agraria se procedería a la realización de un inventario de bienes comprendidos en la base 5ª. Los dueños de las fincas incluidas en dicha base en el plazo de treinta días debían presentar en los registros de la propiedad correspondientes, una relación de las mismas, expresando su situación, cabida, linderos y demás circunstancias para identificarlas. Los propietarios que no lo hicieran u ocultaran datos serían multados con el 20 por 100 del valor que se le asignase al inmueble ocultado. Además, cualquier persona podía denunciar la existencia de bienes comprendidos en la base 5ª percibiendo el denunciante una compensación. Según Espejo Marín, este hecho contribuye a que la mayoría de los propietarios, y en particular los grandes, declarasen sus tierras 1. Las razones para la expropiación que expone la Ley son trece y aparecen en la base 5ª.
      La mayoría de las fincas expropiables en La Roda responden al apartado 13 de la base 5ª: propiedades cuya extensión exceden las cifras señaladas por la Junta Provincial del IRA, es decir, los latifundios. Según esta categoría, ninguna persona física podía poseer, en un solo municipio, más de una determinada superficie de tierra, aunque esto variaba según el tipo de tierras poseídas. Esto es de 300 a 600 ha. de cultivos herbáceos de secano; 150 a 300 para olivar; 100 a 150 para viña; 100 a 200 para árboles y frutales; 400 a 750 para dehesas de pasto y labor y de 10 a 50 ha. para regadío.
     Dentro de la provincia de Albacete, el partido judicial de La Roda integra los siguientes términos municipales: Fuensanta, Lezuza, Madrigueras, Minaya, Montalvos, Munera, La Roda, Tarazona, Villalgordo y Villarrobledo. Éste último término municipal es uno de los mayores dentro de la geografía nacional y es de gran interés para la Reforma Agraria. Según Carrión, en su obra “Los latifundios en España”, el término de La Roda, con 39.478 ha., se halla más parcelado (20.000 ha en fincas de hasta 50 ha) aunque tiene 13 grandes fincas de más de 250 ha. que reúnen casi 15.000 ha., un 37,72 % de su término municipal.
      Las fincas expropiables de La Roda según este apartado, serán las que se describen a continuación. La familia González Arnao, con varias ramas relacionadas entre ellas por lazos de parentesto, tienen casi 10.000 ha. en tierras de pasto y labor en Santa Marta. Los hermanos Torres y González Arnao, María del Rosario, Camilo y Emilio María, poseen algo más de 4.400 ha. en esta zona. Estas familias terratenientes, aparte de practicar la endogamia para proteger e incluso ampliar sus patrimonios, también se caracterizaron por un fuerte absentismo, permaneciendo ausentes de sus fincas, que ni administraban ni vivían en ellas y, en muchos casos, ni las conocían. Solían tener preferencia por los centros de moda franceses, como dos de los hermanos Torres, afincados en París; Emilio María tenía su residencia en Roma. La otra rama González Arnao, representada por las hermanas Unceta, poseen entre las dos casi 5.000 ha. repartidas por Santa Marta. Vivían en Madrid, la ciudad española favorita entre la burguesía terrateniente y la nobleza. Atendiendo a las dimensiones de estas fincas, y al problema de desempleo y crisis agraria que se vive en la localidad, no es de extrañar que uno de los objetivos prioritarios de la Reforma Agraria en La Roda fuera precisamente la expropiación, indemnización y posterior asentamiento de colonos concretamente en las fincas de Santa Marta.
     El resto de terreno expropiable según el apartado 13 pertenece a las siguientes familias: Garnica Sandoval, con 650 ha. en los Prietos; Mª de la Concepción Escobar Hore, con dos fincas de 327 ha. (Casa Arnedo) y 174 ha. (La Nava). Núñez Cortés y Briones, con 476 ha. en diferentes fincas; la rama Beitia Bastida y Núñez Cortés, con casi 1.000 ha. en el término de La Roda y 665 ha. en el término municipal de Minaya. Dominica Beitia Bastida además figura en una Sociedad conyugal junto a Luis de Illana y Sánchez de Vargas, con varias fincas de menor extensión compradas en Madruéganos, la Casa del Fiel y en Minaya. Éste es un claro ejemplo de cómo las grandes familias terratenientes sin vínculos familiares, también acaban emparentándose entre sí, para aumentar y consolidar sus patrimonios, llegando de esta manera a amasar grandes fortunas. Siguiendo con las fincas sujetas al apartado 13 tenemos: una de las hermanas de la familia Requena Luján, Fuensanta, afincada en Murcia, con 650 ha.; de la familia Escobar Muñoz, Jose Gabriel posee en diferentes fincas del término, muchas en la Casa del Olmo, aproximadamente 640 ha.; Virginia Beltrán Nieto declara más de 400 ha.; Mª Dolores Marin Bª Nuñez Robres, con una finca de 625 ha.; en último lugar, de acuerdo con el apartado 13 también figura la finca de Ana Velez y Velez, afincada en Madrid, con 35 ha. destinadas a cereales de secano.
     Según E. Malefakis, aunque una parte muy importante de las tierras del término se vieron incluidas en el Registro de la Propiedad Expropiable, las medidas de expropiación, incluidas las excepciones y las consiguientes indemnizaciones, resultaban demasiado moderadas y equitativas. Además, un gran número de propietarios había tomado precauciones durante los dieciocho meses que duraron los debates de la reforma, procediendo a realizar la venta de sus propiedades o al reparto entre sus familiares.
     El resto de las propiedades expropiables del término municipal de La Roda hacen referencia a los apartados 10 y 12 de la base 5ª. Según el apartado 12 serán expropiadas también las fincas explotadas sistemáticamente en régimen de arrendamiento a renta fija durante doce o más años. Registradas según este apartado serán las seis fincas de Jose Joaquín Salazar y Jaraba, de Hellín, que tiene repartidas entre Montenebroso, la Coscoja y Morcilla, una de ellas con 850 ha. Mª Ángeles García Escobar, con 26 años, tiene 7 fincas de cereales registradas en el apartado 12 con un total de 10 ha. aproximadamente. Francisco Salvador Martínez registra dos fincas de 9 y 3 ha. Abdon Atienza Ochando, de Tarazona, tiene en el término municipal de La Roda dos huertas con riego de noria de 22 áreas cada una. En Tarazona de La Mancha tiene 800 ha. repartidas en 98 fincas. Descendiente de los Ochando de Casas Ibáñez, esta saga familiar, consolidada con las guerras carlistas y en la guerra de Cuba 2, dominó la política local de manera absoluta, extendiendo sus redes a buena parte de la provincia. Finalmente, las hermanas Escobar Arce, Bernarda Trinidad y Maria Ramona, registran entre las dos casi 400 ha. repartidas por todo el término muncipal. La familia de los Arce en Villarrobledo, Giménez de Córdoba y Arce, tienen las siguientes fincas: Francisco, de 37 años, un total de 322 fincas con una extensión que sobrepasa las 6000 ha. Miguel, de 35 años, un total de 294 fincas con una extensión de casi 1200 ha. En la Sociedad conyugal de Miguel con María de la Caridad Acacio de la Peña registran un total de 261 fincas con 4183 ha. Esta familia, junto a los Acacio, a través de prácticas caciquiles y endogámicas, concentran en sus manos todas las tierras del término de Villarrobledo, uno de los más grandes de España.
     En último lugar, están las fincas expropiables según el apartado 10: aquéllas ubicadas a menos de dos kilómetros del casco de los pueblos con menos de 25.000 habitantes de derecho, cuando el propietario posea en el término fincas cuya renta catastral exceda de 1.000 ptas., siempre que no estén cultivadas directamente por sus dueños, es decir, las tierras de “ruedo”. Atendiendo a este apartado quedarán registradas las cinco fincas de Antonio Aguado Beltrán con 17 ha.; una finca de 5 ha. que registra Bernarda Jiménez Escobar; y las 10 fincas de Miguel Requena Luján, que suman un total de casi 1.700 ha.
     Para acabar con este recuento, quedan las fincas de Ángeles Escobar Muñoz y de José Pérez Seoane, Conde de Villaleal, comprendidas en los apartados 10 y 12. La primera registra 12 fincas para el cultivo de cereal con un total aproximado de 43 ha. José Pérez Seoane, afincado en Madrid, registra 5 fincas que suman 11 ha.
     A la par de la confección del Registro de la Propiedad Expropiable, se procedía a realizar también un Censo de campesinos asentables según la Base 11 de la Ley para la Reforma Agraria. Según esta base, el censo quedará dividido en los siguientes cuatro grupos:
a) Obreros agrícolas y obreros ganaderos propiamente dichos, o sea campesinos que no labren ni posean porción alguna de tierras.
b) Sociedades obreras de campesinos, legalmente constituidas, siempre que lleven de dos años en adelante de existencia.
c) Propietarios que satisfagan menos de 50 pesetas de contribución anual por tierras cultivadas directamente o que paguen menos de 25 por tierras cedidas en arrendamiento.
d) Arrendatarios o aparceros que exploten menos de diez hectáreas de secano o una de regadío.
     Formado el Censo y llegado el momento del asentamiento, se procederá, una vez fijado el cupo correspondiente al término municipal, a la determinación de los campesinos que han de ser asentados, siguiendo el orden de esta Base, así como de las Sociedades u organizaciones obreras que, habiéndolo solicitado, han de proceder a la ocupación colectiva de los terrenos asignados a este objeto. Dentro de cada grupo se dará preferencia a los cultivadores bajo cuya responsabilidad esté constituida una familia, y dentro de esta categoría, tendrán derecho de prelación las familias que cuenten con mayor número de brazos útiles para la labor. Por lo que se refiere a los secanos, la preferencia se dará siempre a las organizaciones obreras que lo hubieren solicitado para los fines de la explotación colectiva.
     Aunque no hemos localizado el Censo completo, sí se conserva un resumen del mismo referente al Partido Judicial de La Roda. Para el término muncipal de La Roda se censan para el grupo A, es decir, braceros, un total de 569; para el grupo C, pequeño propietarios, 504; para el grupo D, arrendatarios o aparceros, un total de 36. No consta ninguna sociedad obrera de campesinos, pues el requisito era llevar dos años como mínimo de existencia, es decir, previa a la proclamación de la República. También podemos observar que el grupo de braceros y pequeño propietarios es similar en número. Esto significa que en La Roda, el peso de la pequeña propiedad es importante. Normalmente en las zonas de prioridad para la reforma agraria, el mayor peso específico lo tenían los braceros. Sin embargo, esto no debe hacernos pensar en que no padecieran dificultades económicas. Muy al contrario, muchos pequeños propietarios, arrendatarios y aparceros fueron incluidos en el censo por ser lo suficientemente pobres para ser elegibles para su asentamiento en tierras expropiadas. Según E. Malefakis, en la España meridional, los propietarios campesinos empobrecidos eran más numerosos que los arrendatarios pobres en un 75%. Normalmente dependían de sus vecinos más ricos que le proporcionaban créditos a tasas de interés muy usurarias, ya que las facilidades crediticias del Estado casi no existían en las zonas rurales de España. Además, el pequeño propietario campesino fue abandonado indefenso ante las crisis periódicas que seguían a un año de mala cosecha o a una caída de los precios agrícolas. Parte del año, muchos de ellos trabajaban como jornaleros para los más pudientes, o se trasladaban a regiones donde el ciclo de cosechas era diferente al suyo propio en busca de trabajo.




     A pesar de la crisis agraria, del desempleo o del injusto y extremadamente desigual reparto de la propiedad, en La Roda no se llegó a expropiar ninguna finca. No obstante, aunque no se procedió a la expropiación, la Ley de Reforma Agraria tuvo una serie de consecuencias positivas para los trabajadores del campo. Las propiedades inventariadas se desvalorizaron al ser incluidas en el Inventario de Fincas Expropiables; por otra parte, el acceso al crédito se hizo más difícil. También los decretos republicanos concedieron derechos a los colonos que permitieron rebajas sustanciales de los arrendamientos. Los decretos de intensificación de cultivos favorecieron el acceso temporal a la tierra. Todo ello, unido a los decretos sobre el mercado de trabajo, favoreció la consolidación de un marco institucional que daba cauce a negociaciones antes impensables. Muchas de las tensiones sociales de la República se dieron por la resistencia de la patronal a aceptar el nuevo orden de cosas. El ascenso del sindicato socialista de la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra (FNTT) y el incumplimiento de las bases de trabajo por parte de la patronal, revelan ambas caras del conflicto. Especialmente la línea política reaccionaria seguida por la derecha tradicional, tanto en esta como en otras materias, contribuyó a crear la polarización de la sociedad que había de estallar con violencia tras las elecciones del Frente Popular.

1Espejo Marín, Cayetano, El registro de la propiedad expropiable en la provincia de Albacete, 1933, Al-Basit nº 26, Albacete, 1990 (pág 84).


2Moreno Luzón, J., Elite política y sociedad rural en Castilla- La Mancha, Dos siglos de historia, Añil nº1, Cuadernos de Castilla-La Mancha, 1993, Madrid


  

1 comentario:

  1. Buenos días, me parece magnifico el trabajo que estas realizando. Yo estoy haciendo un trabajo de investigación para finalizar un máster y el tema es sobre la segunda república en Villarrobledo, por lo que necesitaría la documentación que tu citas del archivo del ministerio. Me gustaría consultarte alguna duda por lo que te dejo mi correo nuria_rw@hotmail.com para poder contactar. Un saludo

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