lunes, 16 de junio de 2014

Cambios en partidos y agrupaciones políticas en La Roda de 1933 a 1936

En el capítulo sobre Partidos y Agrupaciones políticas en los primeros años de la República, veíamos cómo las antiguas formaciones dinásticas se republicanizan pasando a engrosar las filas de nuevos partidos significados con el nuevo régimen como el Partido Republicano Liberal Demócrata o el Partido Radical. Otras agrupaciones en las que destacará la presencia de la vieja y la nueva derecha serán Unión Agraria o las Juventudes católicas. Sin embargo, en estos primeros años, los sectores conservadores del país se mantendrán más o menos desunidos hasta 1933, momento a partir del cuál crecerán aunque lentamente. La gran excepción será la evolución que experimente la Confederación Española de Derechas Autónomas, CEDA, cuya transformación en partido de masas será fulminante debido sobre todo al apoyo de la Iglesia.
La CEDA había surgido en marzo de 1933 gracias a los esfuerzos realizados por Acción Popular por atraerse a las masas: grandes terratenientes, medios patronos, pequeño y mediano campesinado y sectores de clases medias claramente conservadores, todos ellos opuestos a la política de reformas sociales emprendidas por la República. El éxito de este partido con intereses tan dispares no habría sido posible sin la dirección, discurso ideológico y los recursos organizativos de la Iglesia.
En noviembre de 1934 era elegido Presidente provincial del partido, Pedro Acacio Sandoval, lo cual favoreció un mayor acercamiento con la patronal agraria. También se produce la incorporación de antiguos monárquicos liberales. Esta organización se reforzaba a su vez con la creación de secciones dentro del partido que canalizaran reivindicaciones de todos los grupos sociales, y muy especialmente la incorporación de las mujeres a la política, siendo este partido el que mayor militancia femenina tuvo. Como hemos visto en otros capítulos, su vinculación con la Iglesia le llevó a crear la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, Juventud Católica, Asociación Católica de Padres de Familia y Acción Ciudadana de la Mujer. Esto incrementó su militancia en muchos lugares, comenzando a constituirse multitud de comités. En La Roda, el Comité de Acción Popular fue Juventud Católica. Recibieron el apoyo de la publicación moderada afín al partido, El Agricultor Manchego.
Esta situación se reproducirá a la inversa a partir de estas fechas con respecto a los partidos republicanos de izquierdas y los socialistas. La ruptura entre ambas líneas políticas, unido a la abstención de anarquistas y a la alta participación católica, daban la victoria en noviembre de 1933 a la coalicción de centro-derecha, Partido Radical y CEDA, a pesar de unos resultados electorales equiparables.
Y así es cómo este partido, que no había declarado su lealtad al régimen y cuyos dirigentes habían visitado Roma en enero de 1933 y asistido a la concentración nazi de Nuremberg en septiembre, se convertía en apoyo indispensable para la gobernabilidad del país. El deterioro de sus aliados, los radicales, también incidió en el aumento de la presencia cedista en muchos ayuntamientos, incluido el de La Roda. En capítulos posteriores veremos la composición del nuevo Consistorio que se configura por orden gubernativa junto a aspectos más centrados en la política local que se abre paso al calor del gobierno de centro-derecha.
Combinándose con CEDA, también había otros partidos monárquicos: los Tradicionalistas, muy fuertes en el Norte, y Renovación Española, fundada en marzo de 1933 representando principalmente a los monárquicos alfonsinos. Ya vimos cómo desde la proclamación de la República en 1931 existen altercados en La Roda relacionados con elementos monárquicos por lo que se decreta por la “vigilancia e inspección de fondas y casas de huéspedes y posadas para impedir la entrada de extraños encargados de perturbar la tranquilidad (…) pues existe una intensa propaganda de reacción monárquica que a toda costa se debe impedir llegado el caso, en bien de la República porque al hacerlo así es defender a España contra sus eternos enemigos”. A pesar de que Albacete era una provincia de marcado carácter agrícola, el Partido Agrario no tuvo una fuerte implantación. Como decíamos, este partido y sus homólogos derechistas contaron con el apoyo del semanario El Agricultor Manchego, publicación de carácter agrario y conservador, editado en La Roda desde el 21 de mayo de1925 hasta el 30 de junio de1935.
En 1933 también comienzan a debutar pequeños partidos de corte fascista. Falange Española, fundada por Jose Antonio Primo de Rivera, tras su unión con las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista (JONS) en febrero de 1934, pasa a constituirse como Falange Española de las JONS. Su presencia y actividad se consolida durante la primavera de 1936, de manera radicalizada y provocadora, a través del reparto de panfletos, carteles, reuniones ilegales y algunas altercados. Su crecimiento fue lento y estuvo compuesto preferentemente por jóvenes menores de 25 años. La mayoría de ellos eran estudiantes vinculados a familias ricas y a profesiones liberales. Junto a miembros de la Guardia Civil, ellos serán los que en La Roda organicen y lleven a cabo la sublevación de julio de 1936. La mitificación de la figura de Jose Antonio en época del Franquismo, llevó a las autoridades a llenar las plazas de España de edificios con su nombre y de monumentos conmemorativos. A día de hoy, en La Roda todavía tenemos un Colegio Público llamado Jose Antonio y un monolito de piedra con su nombre en la parte más céntrica del pueblo; ambos, símbolos del fascismo español sensu stricto.
El Partido Republicano Radical fue la fuerza republicana más antigua y una de las que tuvo más peso durante la II República. Junto a Acción Popular, fue la que hizo mayor oposición a las reformas del gobierno de Azaña. Durante el segundo bienio fue partido del gobierno apoyado por la CEDA. Nunca llegó a ser una organización moderna, bien estructurada y eficaz, ya que lo impidió el gran personalismo de Lerroux. La llegada masiva de ex-monárquicos y caciques locales permitió un crecimiento espectacular, pero al tiempo obstaculizó el desarrollo de unas bases democráticas. Se incorporarán los Jiménez de Córdoba de Villarrobledo, entre otros. Ya hemos visto como por el distrito de La Roda tuvo representación el azañista Miguel Servet Díaz Basauri. La victoria en las elecciones de noviembre de 1933 y la formación del Gobierno de Lerroux dio un nuevo impulso al partido. Durante este segundo bienio se refuerzan sus organizaciones juveniles. Por el distrito de La Roda el delegado fue Emilio Torrano Fernández, que a su vez fue vicepresidente de la Federación Provincial de las Juventudes Radicales.
La composición social de los comités refleja un predominio de los propietarios agrarios sobre las demás profesiones, excepto en la capital. En los pueblos más de la mitad de los asociados eran agricultores, una parte de ellos grandes propietarios como los Jiménez de Córdoba. El resto estaba formado por pequeños comerciantes, empleados, profesionales liberales y maestros. A partir de 1935 fue decayendo su influencia, acusándolos la izquierda de traicionar a la República, y negando cualquier posibilidad de acuerdo o coalición con ellos. Este partido comenzó a estar condenado a entenderse con la derecha, no sólo por la negativa de la izquierda a negociar sino por el peso que en este partido tenían los grandes propietarios agrarios. Esto hizo que algunos de sus militantes se sintieran arrastrados por los falangistas y colaborasen con los insurrectos en la preparación y realización de la sublevación militar de 1936, como sucedería en La Roda. En lo juicios sumarísimos posteriores a la guerra, muchos de los represaliados alegarán en su defensa haber pertenecido al Partido Radical.
Entre noviembre de 1933 y noviembre de 1935, los partidos republicanos de izquierdas experimentan una evolución inversa. Fruto del fracaso en las elecciones de noviembre de 1933, las fuerzas republicanas de izquierdas tendieron a unirse, creándose en febrero de 1934 Izquierda Republicana. Tras el impacto de la revolución de octubre de 1934, la normalidad se restablece en la primavera de 1935, surgiendo comités locales como el de La Roda. El alcalde de La Roda ofrece la fecha de su creación el 28 abril, mientras que el semanario República indica su inauguración el 23 marzo. Las Juventudes de Izquierda Republicana se constituyen entre marzo y abril de 1935.
La convergencia entre republicanos de izquierda y socialistas a lo largo de 1935 y la campaña de febrero 1936 no estuvo exenta de algunos enfrentamientos que se agudizan en la primavera de ese mismo año. Algunas agrupaciones socialistas se quejaron de las actitudes despóticas e inmorales demostradas por los miembros de Izquierda Republicana, en connivencia con el Gobierno Civil, acusándolos de ocupar los puestos de mando de los ayuntamientos y de la Diputación. En adelante veremos más concretamente el enfrentamiento entre socialistas e Izquierda Republicana en La Roda.
Por otra parte, las presiones a las que se vio sometido el gobierno por sus socios cedistas acabaron por escindir al Partido Radical. Así es como una minoría de diputados radicales liderados por Diego Martínez Barrio creaba junto a otro sector del Partido Radical-Socialista, el nuevo partido de Unión Republicana en agosto de 1934. Fue un partido republicano moderado cuyo implantación en la provincia no fue importante. El representante por el partido judicial de La Roda en el Comité Ejecutivo Provincial fue Abel Amar Pardo.
Como decíamos en otros artículos, de entre las diversas tendencias dentro del Socialismo, en La Roda destacó la línea más centrista de Prieto, partidaria de la colaboración con la República para profundizar en la democracia. De cara a la preparación de las elecciones de noviembre de 1933 el Comité Provincial celebró una reunión extraordinaria en septiembre en la Casa del Pueblo. Poco después se celebró el II Congreso Provincial. La Presidencia recayó en José Mª Martínez Requena y las secretarías en Deusdedio del Campo y Bonifacio Rubio Sánchez. Analizaron los problemas y decidieron no aliarse con los republicanos de izquierdas para las elecciones. Tras el triunfo de lerrouxistas y cedistas, los socialistas adoptan una actitud defensiva. Se refuerza la ruptura con la burguesía republicana y la aceptación de las vías revolucionarias hasta conquistar el poder político para la clase trabajadora.
Para ello, desde los primeros meses de 1934 empezaron a fraguar la idea de convocar una huelga revolucionaria en caso de que la CEDA accediera al gobierno, circunstancia que sucedió en los primeros días de octubre. La represión posterior a la Revolución de octubre, cerrando las sedes y deteniendo a destacados militantes obreros, originó un descenso del número de comités y afiliados, que no se recuperó hasta después del triunfo del Frente Popular. Después, el punto polémico siguió siendo las relaciones entre republicanos de izquierdas y socialistas. El sector caballerista, más radical, consiguió imponer que los socialistas no participasen en el gobierno. Así, durante el bienio negro se posicionaron de forma contraria a la política de pactos con los republicanos. Las relaciones se deterioran en la primavera de 1936. Las Juventudes Socialistas, tras el ascenso del fascismo en los inicios de 1933, se radicalizan en sus posturas y su lenguaje, admitiendo la violencia revolucionaria como medio de conquistar el poder para la clase trabajadora.
Vinculado al PSOE estaba la Unión General de Trabajadores, UGT, sindicato obrero de mayor arraigo en la provincia durante toda la República. A comienzos de 1934 la afiliación descendió ya que el gabinete Lerroux incumplía la legislación social, permitía la persecución de líderes sindicales, el boicot que hacían los propietarios agrarios a los afiliados obreros en el reparto del trabajo y las intimidaciones por parte de las autoridades. Hemos visto cómo las sociedades obreras se quejaron por el funcionamiento de las Bolsas de trabajo, los Jurados mixtos, etc. Esto se acentuó más después de la huelga campesina de junio de 1934 y de los sucesos de octubre del mismo año. En mayo de 1935 se hace un esfuerzo por reorganizar el sindicato. La victoria del Frente Popular animó a las sociedades obreras socialistas a presentar reclamaciones contra los abusos de la burguesía y la persecución a que sometían a sus trabajadores. Al tiempo se lamentaban del abandono en que las tenían.
Aunque ya aludimos extensamente a ello en el primer artículo sobre partidos políticos, incidir en que el Partido Comunista de España, tuvo escasa presencia en la provincia excepto en la capital y algunos pueblos como Villamalea, incrementando su número de afiliados después del triunfo del Frente Popular. En este momento se produce un acercamiento entre sus juventudes y los socialistas, creándose las Juventudes Socialistas Unificadas. El aumento más significativo en el número de afiliados lo registró en los primeros meses de la guerra. La primera noticia que se tiene en La Roda de la existencia del Partido Comunista es en las Actas del Plenos del 24 de marzo de 1937, aunque por datos indirectos creemos que en septiembre de 1936 ya existía.
Sobre la presencia anarquista en la provincia de Albacete, únicamente podemos apuntar que hubo pequeños grupos que apenas se hicieron notar en el periodo. El sindicato CNT aparece por primera vez citado en las Actas de Plenos de La Roda el 19 de diciembre de 1936. Con la constitución de nuevo Ayuntamiento el 24 de marzo de 1937 ya aparecen todos los nuevos partidos y sindicatos y los nombres de sus representantes.




Sepúlveda Losa, R.M., Republicanos Tibios, Socialistas Beligerantes. La República Social Inviable. Albacete 1933-1936, IEA Don Juan Manuel, Serie I, Estudios, Núm. 144, Albacete 2003
Juliá, S., Un siglo de España. Política y Sociedad, Marcial Pons, Madrid, 1999


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