jueves, 14 de julio de 2016

Crisis de mayo. Primavera de 1936 (II)

       
  
      Cumpliéndose en estos días el 80 aniversario del inicio de la Guerra Civil Española, y dado que mis circunstancias personales lo permiten, he considerado oportuno reanudar la tarea que nos ocupa. En la última publicación veíamos el panorama que se vive en La Roda tras el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936. Básicamente el panorama no era otro que el de una acuciante necesidad de reformas, la incapacidad del gobierno local para aportar soluciones y el aumento de la tensión en las calles.
      La conflictividad y la parálisis se observa directamente en las actas de los plenos. Por desgracia no disponemos de mucha documentación para el estudio del periodo, aparte de la información que, como digo, nos proporcionan las actas y la prensa periódica local. Vemos cómo desde el mes de abril el enfrentamiento entre los miembros del gobierno local es más que evidente, aunque será a partir del mayo cuando las diferencias alcancen su máxima cota. Por ejemplo, para proceder a la aprobación de las actas anteriores, asistimos a interminables discusiones. Se acusan mutuamente de no querer solucionar los problemas, de cambiar constantemente de opinión, de no aportar soluciones viables y de obstrucción sistemática.
      En la sesión del 16 de abril, por lo que respecta al desempleo, imaginemos hasta qué punto la situación era insostenible para que el Alcalde proponga reunir a las “fuerzas vivas” de la localidad (mayores contribuyentes, autoridades, industriales, profesionales y sociedades con representación legal) para ver si estaban dispuestas a anticipar dos trimestres del Repartimiento General de Utilidades para mitigar el paro obrero. El concejal Fraile Moreno va más allá pidiendo citar a los señoritos para que se les adjudiquen los obreros correspondientes mediante alojamiento por haber paro y mucha hambre. Se le contesta que su propuesta es contraria a la Ley porque ésta prohíbe terminantemente los alojamientos. Y puesto que se considera contraria a la Ley, la minoría socialista aprovecha para denunciar un caso de incompatibilidad (contrario a la Ley también, dicen) que afecta al Alcalde por estar su padre empleado como guardia en el Ayuntamiento. El Alcalde se defiende y a continuación denuncia otro caso de incompatibilidad contra el concejal Fraile Moreno, alegando que éste no puede ser concejal por tener entablado un recurso contencioso-administrativo contra el municipio. (Este recurso lo habían interpuesto en su día, como vimos, los concejales y demás funcionarios que fueron sometidos a proceso de depuración tras los sucesos de octubre de 1934). Y así continúan poniendo los trapos sucios sobre la mesa hasta que la minoría Socialista junto a la de Unión republicana abandonan el salón, suspendiéndose la sesión por falta de concejales.
En relación al paro obrero, a pesar de las diferencias, parece ser que se llegó al acuerdo de que las “fuerzas vivas” adelantasen de manera voluntaria un 10 % del Reparto de Utilidades. Sin embargo, no se llevó a cabo esta propuesta porque finalmente el Ayuntamiento había recibido la subvención del Estado de 50.000 pesetas para la lucha contra el desempleo. El alcalde defiende así su gestión expresando que ha sido duramente acusado de no atender el paro obrero y que su estancia en Madrid no fue caprichosa sino altamente beneficiosa para el pueblo de La Roda. Podría parecer que gracias a la subvención recibida, las relaciones entre los miembros del gobierno podrían mejorar y alcanzar acuerdos, pero esto no pasó de ser una mera ilusión. En la sesión del 7 de mayo, tras un incidente con un señor que asistía como público, el alcalde ordena su expulsión y el cierre de las puertas del salón. En ese momento, algunos concejales abandonan el mismo y se procede a suspender nuevamente la sesión por falta de concejales.
Las tensiones en el equipo de gobierno llegan a su punto más culminante en la sesión del 11 de mayo. El alcalde plantea el cambio de horario de las sesiones ordinarias a las 10.30 de la mañana. La minoría socialista de inmediato se opone con rotundidad expresando que los obreros no pueden dejar de trabajar a esa hora y menos aún perder un jornal, pretendiendo así que el pueblo trabajador no pudiera asistir a las sesiones. Acusan al Ayuntamiento de burgués y de estar mangoneando el Ayuntamiento. A partir de aquí comienzan los concejales una extensa discusión y un bochornoso cruce de acusaciones que parece no tener fin. Finalmente el Alcalde explica cuál es la motivación real del cambio de horario de las sesiones: lo que pasa, y quiere decirlo claro, aunque no quería, es que la minoría socialista y los alentados por ella, acuden a las sesiones y vienen siempre dispuestos no a resolver los asuntos sino a armar escándalo aprovechándose de la nocturnidad, llegando incluso a amenazar a la alcaldía y a insultar a todos los concejales republicanos y aún lo que es más sagrado, a sus madres. Siguen discutiendo acaloradamente y llega la situación hasta tal punto que desde alcaldía se acusa a González Simarro de alentar trastornos de orden público siendo preciso ordenar su detención. Se pide que en las discusiones se proceda con menos violencia y se dejen aparte las cuestiones personales. González dice que él no altera el orden público sino los actos de la alcaldía y que él no sale del salón si no es atado. Al final una pareja de guardias civiles entran en la sala y detienen al concejal González Simarro, mientras la minoría socialista se ausenta del salón. Se cambia el horario de las sesiones a las 10.30 horas de la mañana y a su vez, los concejales restantes, declaran incompatible a José Fraile con el cargo de concejal por tener presentado un recurso contra el Ayuntamiento.
Son muchos los ejemplos que ponen de relieve que la gestión municipal se había tornado harto ingobernable e insostenible. En el archivo de la Fundación Pablo Iglesias (PSOE) se custodian los documentos, en su mayoría correspondencia, que evidencian la ruptura en el seno de la coalición y la intervención en el conflicto de los Comités Nacionales del Partido Socialista y de Izquierda Republicana. El 14 de mayo los socialistas de La Roda emiten un comunicado al Comité Nacional informando de la ruptura de toda relación política de Izquierda Republicana. Aunque el expediente que contiene dicha documentación consta de 40 páginas, a continuación mostramos un extracto de dicho comunicado. 

 

   
En definitiva, desde mayo al 19 de julio de 1936 los concejales se reúnen en sesión plenaria 5 veces: 3 plenos en mayo, uno en junio y el último, el 2 de julio. A esto debemos añadir que dos de las tres sesiones de mayo se suspenden por altercados y por abandonar sus puestos algunos de los concejales. La única reunión que hubo en junio, concretamente el 13, se suspendió por falta de asistencia. Finalmente, la última sesión se celebrará el 2 de julio. Según los libros de Plenos, hasta el 10 de agosto de 1936 ya no volverá a celebrarse sesión alguna. El único vestigio documental que quedará en dichos libros entre el 2 de julio y el 10 de agosto de 1936 será el Acta de 19 de julio por la que se procedía a la entrega del Ayuntamiento a la Guardia Civil.
El abandono paulatino del gobierno municipal por parte de los concejales del Frente Popular pone de relieve, de manera directa, el proceso de ingobernabilidad y ruptura que se ha producido en el seno de la coalición; indirectamente, la inestabilidad y la parálisis evidencian a su vez que el ambiente ya venía acalorándose con la idea de poner solución a los problemas por la vía de las armas. En estos momentos, esta realidad era de sobra conocida por todos. Pero antes de abordar esta última cuestión, que veremos en una siguiente entrega, pasaremos a ver que sucede en el último pleno de 2 de julio de 1936.
Nuevamente vemos cómo los concejales no se ponen de acuerdo ni hasta para firmar el acta anterior. Se censura incluso al Secretario porque al parecer no escribe lo se acordó en las sesiones pasadas. El alcalde no sólo es censurado por perseguir y detener injustificadamente a los socialistas, de coaccionar a los asistentes a las sesiones con la presencia de la Guardia Civil o de convocar plenos por la mañana para que los gestores-obreros no pudieran asistir, sino que incluso se le acusa de realizar obras municipales sin el conocimiento del concejo. Parece ser que el Sr. Viñas Sevilla había iniciado obras en la bodega sin presentar ningún escrito en el Ayuntamiento. Los concejales que defienden esta actuación alegan que se dio celeridad a la obra para mitigar el paro obrero. Continúan la discusión extendiéndose con respecto a los dos casos de supuesta incompatibilidad que afectan al concejal José Fraile y al alcalde, José López Ballesteros. Mientras, algunos concejales progresivamente van abandonando el salón. A su vez, el alcalde interviene quejándose de que las sesiones son demasiado largas y los libros de actas muy costosos, por lo que ruega brevedad en las exposiciones por el bien de los intereses del municipio. En este punto el concejal Collado Fernández interviene diciendo que el derroche no se debe a los libros de actas, sino en la mala maniobra del Ayuntamiento con los gastos en las obras que se hacen sin acuerdo del Ayuntamiento por enchufes particulares de la presidencia y de algunos elementos de Izquierda Republicana. Con ello se refiere concretamente a la obra de Viñas, que estiman cara para el Ayuntamiento pues, según sus palabras, cuesta un dineral.
El alcalde vuelve a quejarse porque se hace obstrucción sistemática contra él. Defiende la gestión del Ayuntamiento en defensa siempre de la causa republicana y por tanto de la libertad y tranquilidad espiritual y material de los vecinos de La Roda. La minoría socialista dice que la situación actual es de una auténtica dictadura. Continúan la discusión con un permanente cruce de acusaciones en lo político y en lo personal. Se ruega no hablar mal de los concejales sobre todo si se encuentran ausentes y finalmente se clausura la sesión. Como decíamos anteriormente, hasta el 10 de agosto de 1936 no volverá a haber sesión plenaria, reuniéndose en esta ocasión para la constitución de un nuevo Ayuntamiento.

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